Las comunidades indígenas completaron más de 24 horas bloqueando el acceso a La Alpujarra en Medellín, impidiendo el ingreso de funcionarios de la Alcaldía, mientras el alcalde Federico Gutiérrez rechazó las acciones y alertó sobre la vulneración del derecho al trabajo y la presencia de menores en la protesta.
La exigencia de las comunidades fue clara: diálogo sobre temas prioritarios como la educación. Pero la respuesta del alcalde Gutiérrez fue de rechazo frontal. El mandatario cuestionó la legitimidad de los bloqueos, advirtió que se estaba vulnerando el derecho al trabajo de los funcionarios y señaló la presencia de menores de edad en la protesta como un elemento adicional de preocupación.
La tensión se mantuvo sin señales de negociación inminente mientras los bloqueos seguían activos y la Alcaldía operaba con sus labores paralizadas.




